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La palabra zen normalmente va asignada a la tranquilidad y paz interior que sosiega el espíritu humano y lo bendice. Si quieres crear un jardín zen podrás hacerlo en varios breves pasos si anteriormente te aseguras de crear un buen diseño y una planificación arquitectónica.

Normalmente los propósitos de este tipo de estructuras es crear un ambiente distendido y elegante donde las tareas de meditación y relax sean lo más adecuado y perfectas de realizar en un entorno cuidado y minimalista siempre respetando un orden con la naturaleza vital.

Según los últimos estudios realizados en la Association for Psychological Science estar en entornos naturales ayudan a regular los estados de estrés y ansiedad así como permite distender la mente del ajetreo cotidiano omitiendo los daños de la contaminación urbana y la contaminación acústica.

Podrás diseñar tu jardín zen creando paisajes con rocas y gravilla o arena de color crema creando rectángulos con ligeras ondulaciones, piedras de color gris esparcidas simétricamente pero de forma adecuada, otras versiones incluyen pequeños arbustos verdes, rocas planas de caliza negra brillante o fuentes de agua con la figura central de Buda o motivos orientales como la flor de loto.

Escoger entre un diseño de jardín y otro es una opción que únicamente depende de ti, si te gusta el sosiego y la tranquilidad del agua te vendrá bien colocar la fuentes, además si eres adepto/a a la meditación te vendrá bien escuchar el rumor del agua mientras realizas tus ejercicios diarios. Si tienes espacio y presupuesto crea un estanque con carpas de colores ¡será la bendición y el espacio favorito de la casa!