El pulgón es una enfermedad común en plantas y arbustos de jardín que se detecta porque el pulgón se puede observar en hojas y tallos. Normalmente se pueden ver apilados y pegados en hilera india en los mismos. Además muchas veces pueden presentar manchitas amarillas en los brotes más tiernos así como impresiones de aspectos quemados en algunas hojas y zonas del tallo.

En la mayoría de las veces habrá que erradicarlos puesto que haya peligro de que se extiendan a las otras plantas que estén cerca. Los pulgones también atraerán todo tipo de hongos como la Negrilla destacada por poseer un color negro intenso.

¿Qué factores influyen en la aparición del pulgón?

Normalmente la aparición del pulgón se liga a un uso excesivo de fertilizantes así como al clima seco cuyos hábitats son más aptos para la proliferación de estas plagas.

Las plantas que acusan el daño del pulgón pueden mostrarse frágiles y con las hojas amarillas y amarronadas. Este color es debido a que el insecto se alimenta de la savia de la planta poniendo en peligro su capacidad para hacer la fotosíntesis y sus funciones vitales de una manera saludable.

¿Cómo puedo evitar el pulgón?

Podrás evitar un brote de pulgones si podas correctamente los tallos de la planta y la mantienes en buen estado eliminando las hojas muertas, manteniendo una rutina de regado adecuada y proporcionándole a la planta un suplemento vitamínico y repelente de insectos disponible en los viveros y tiendas especializadas de bricolaje y jardinería.