Las frutillas dulces y jugosas son una verdadera recompensa para el jardinero. Todos sabemos que las fresas que venden en el supermercado suelen ser ácidas y con una rara textura granulada, esto es así porque son arrancadas de las plantas antes de tiempo, justo cuando iba a comenzar la conversión del almidón a azúcar, pero las grandes cadenas no pueden esperar al momento apropiado para enviar las fresas a los puntos de venta. Por eso vale la pena que tu siembres tus propias plantas de fresas. Estas plantas necesitan luz de sol, un suelo arcilloso y el ph del suelo debe ser ligeramente ácido a neutro.

Hay tres diferentes tipos de plantas de fresa: Las de día neutro, estas son insensibles a la duración del día, crecen y producen fruta muy bien (no tanto como las Junebeares) siempre y cuando las tengamos a una temperatura constante entre 35 y 85 grados Farenheit.

Las everbearer hacen crecer brotes durante los largos días de verano y durante los días de otoño, generalmente producen fruta en primavera, requieren toda la luz solar que se pueda. Y las favoritas de los huertos frutales la Junebearer que producen mucha más cantidad de fresas. Para el jardín de tu casa, te recomiendo Junebearers. A pesar de que tendrás que esperar un año para la cosecha de fruta, la espera valdrá la pena.

Para plantar fresas, primero compra las plantas de fresa que venden en los viveros, estas son resistentes a una serie de enfermedades, puedes plantar en primavera. Ten disponible un espacio suficiente para que crezca bien. Esta planta suele crecer y esparcir hijas o brotes pequeños alrededor de la planta original, no siembres demasiado profundo asegúrate de que el sistema radicular este cubierto pero que la corona quede justo en la superficie del suelo.

Al momento de sembrar la plantita revisa el PH del suelo este debe estar entre 5,5 y 7. La variedad Junebearer requiere de 6 a 10 horas de luz solar. No pongas compost al momento de la siembra, lo mejor es preparar la tierra 2 meses antes de sembrar, pon el compost y deja que la tierra se nutra con el. También debes plantar en un lugar con buen drenaje especialmente cuando nuestra plantita aún es pequeña, algunos jardineros prefieren camas elevadas cuando aún son pequeñas.

Hay mejores resultados a largo pazo si practicas la rotación de cultivos, osea, no se debe plantar en un sitio que recientemente había fresas, tomates, pimientos, o berenjenas. Luego de la cosecha, siembra siempre plantas nuevas para preservar la calidad de la fruta

Hay trucos para obtener fresas más grandes y sabrosas, por ejemplo en el primer año se retiran las flores, si no se les permite dar sus frutos, van a pasar sus reservas de alimentos en el desarrollo de raíces sanas y tendrás megafresas para el segundo año. También obtienes resultados similares si eliminas las plantitas hijas que vayan saliendo.

La humedad es muy importante debido a las raíces poco profundas de estas plantas. Necesitan más agua cuando esta en la etapa de floración y ya en el otoño cuando la planta ya está madura. Elimina las malas hierbas a mano, y ponles una cobertura vegetal en invierno para proteger las raíces. Cubre las plantas cuando estén en la etapa de maduración de las frutas para que los pájaros no arruinen las fresas.

El momento más esperado (el de la cosecha) ocurre unas 4 a 6 semanas después de la floración, corta desde el pequeño tallo no arranques la fruta. Cosecha las fresas que estén bien rojas y que despidan ese aroma a fruta madura. Esta cosecha puede durar hasta 3 semanas, si quieres puedes almacenar las frutas sin lavar durante 3 a 5 días, o las puedes congelar por 2 meses.