El jazmín es una flor muy codiciada ya que presenta un intenso perfume aparte de ser muy bello. En todo el mundo podemos encontrar más de 200 especies de jazmines cada uno con características únicas que lo hacen especial.

Las flores del jazmín pueden provenir de un arbusto o planta trepadora dependiendo de la especie, son flores que prefieren los climas cálidos, todos son estéticamente hermosos por lo que son ideales para la decoración de un jardín. Los arbustos pueden plantarse directamente en el suelo o en macetas grandes ya que por lo general suelen tener un gran tamaño con grandes raíces; y las trepadoras suelen usarse para decorar paredes, pérgolas o rejas.

Al momento de plantar jazmines es importante tener en cuenta que se adaptan sin dificultades a cualquier suelo y al plantarla no precisa demasiados cuidados. Es una planta que requiere de mucho sol y humedad en el ambiente por lo que es necesario regarla seguido para que no se reseque.

El momento de podarla es luego de que florece y es necesario que se la pode seguido para que no crezca demasiado ya que es una planta que crece mucho en poco tiempo. Por el gran perfume que presentan los jazmines son muy utilizados en la industria de los perfumes y en la preparación de una gran variedad de tés aromáticos.

El aceite del jazmín es muy utilizado también en la elaboración de ungüentos tanto relajantes como analgésicos ya que con esta finalidad es muy beneficioso para todo el cuerpo.