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Llamamos pasto al comestible de origen vegetal empleado en la nutrición animal de ganado. Para poder lograr una sensación alfombrada y verde de nuestro césped o pasto, debemos de plantarlo adecuadamente y cuidarlo constantemente.

Entre los puntos a tener en cuenta a la hora de plantar pasto, es imprescindible tener en cuenta:

- La preparación de la tierra que va a recibir las semillas: Debemos hacer un chequeo de la capa de tierra y en ocasiones, será necesario rellenar con tierra vegetal unos 10 cm del césped.

- Instalar la Red de Riego. Es aconsejable que sea un riego totalmente automatizado para ahorrar trabajo, gracias a la posibilidad de programar el riego cada cierto tiempo.

- Regar para provocar la germinación de las malas hierbas. - Aplicar una enmienda orgánica (estiércol, mantillo, turba, etc.) para mejorar la tierra o el drenaje de suelos arcillosos.

- Labrar el con azada o con motocultor.

- Hacer un abonado de fondo, empleando 5 ó 6 kilos por cada 100 metros cuadrados de fertilizante.

- Sembrar con la mezcla de semillas. Es aconsejable hacerlo en primavera u otoño, Echa las semillas a mano distribuyéndolas uniformemente.

- Rastrillar para enterrar las semillas.

- Regar de 2 a 4 veces por día, excepto en los días de lluvia.

- Utilizar tratamientos fungicidas para evitar las plagas y los ataques de hongos.

De esta forma tendremos un césped verdoso, atractivo y alfombrad.