A menudo el crecimiento de arbustos o plantas frondosas en el jardín es motivo de problemas con los vecinos, ya que no siempre se dispone del tiempo necesario para la poda y el mantenimiento de los mismos.

Es por ello que una excelente opción para evitar trastornos y conflictos, son lo setos artificiales. Estos elementos simulan ser naturales y en apariencia, parecen absolutamente reales. Son ideales para decorar algún rincón amplio de la casa o también en los jardines.

Su función es meramente decorativa pero en algunas ocasiones puede servir como separador de ambientes o de medianera de jardín.  Existen varios tipos de materiales con los que pueden fabricarse los setos artificiales, generalmente se utilizan emplástico verde, el mimbre, resinas delgadas, bambú, cañas o telas plastificadas de color verde.

Otra opción elegida por muchos es como adorno en las pérgolas o muros del jardín, ya que de esta manera se obtienen elegantes toques estéticos y se evita la propagación de insectos y plagas, que muchas veces se desarrollan en las enredaderas o plantas trepadoras naturales. Son también sumamente recomendables para ocultar el frente de las casa de verano, fundamentalmente las que tienen piscinas a la vista de la gente.

El cuidado y mantenimiento de los setos artificiales es sencillo, ya que se deben limpiar con un trapo humedecido con agua para evitar el polvo que se acumula diariamente. Es preciso también saber que no deben colocarse cerca de sectores en los que haya mucho humo, como parrillas u hornos.

En el caso de ubicarlos en el interior de los hogares se recomienda mantenerlos lejos de estufas a gas, ya que generalmente están hechos de materiales altamente inflamables.